terça-feira, 25 de fevereiro de 2014

Uma pesia da poetisa hondurenha Aleyda Romero:

DUNCAN.

Me mirás como sólo vos
podés mirarme:
fijo,
largo,
tendido.

Esperás una caricia
para entregarte todo,
ternura incondicional,
silencio perfecto,
amor sin pretensiones.

Lluvia de pelos y cariño,
huracanes de entendidos,
fiel a mi tristeza,
invisible a mi ira.
Inmune a los surcos del tiempo
a las carcajadas y al llanto.

Dolor escondido,
para que nadie sufra.
Mi Duncan, desafiando la vida
desde su mundo perruno.

segunda-feira, 24 de fevereiro de 2014

Reponho uma poesia do poemário O canto em mim:

Granada

Preciosa y suspensa en el aire
asi es Granada.
La Sierra Nevada te mira
y en su mirada van tus glorias antiguas.
Eres roja en Alhambra
y luego verde a la orija de tu Vega
donde el Geni el Darro y el Beiro
te dan su liquido beso.
Asi es Granada, y la Sierra Nevada
te lleva a sus cumbres
y las nieves se vuelven rojas.

António Eduardo Lico
Uma poesia do poeta espanhol Oswaldo Roses:

La queja de Chéjov


Esta es la flor de la soledad:
mirar,
mirar
cómo escribe una sombra mis recuerdos.
Mirar
bajo la vida alejada
el cariñoso pan,
el beso cortado y el rencor.
Ahí en prisas la muerte calla

domingo, 23 de fevereiro de 2014

Nos 27 anos da morte de José Afonso, deixo um tema bem actual:


Reponho uma poesia do poemário O canto em mim:

Os Faunos deixaram os jardins

Nos jardins das cidades não há Faunos
há flores, relvas, árvores,
por vezes melros,
e nenhuma ninfa.
Os deuses antigos
já não gostam dos jardins que lhes dão,
um a um, foram-se embora
e já não há Faunos nos jardins das cidades.

António Eduardo Lico
Uma poesia da poetisa de El Salvador Abigail Guerrero:

VERSOS DEL MAR

Sueño

Algunas veces sueño
que una fresca lluvia de rocío,
cual un beso dulce y frío,
me desnuda la boca
y solo entonces, desemboca
tu secreto caudal marino
te sumerges en el cieno de mi arena
y amanezco anegada en el voraz
oleaje de tu aliento,
macerado en el olor salobre de un hechizo,
conjurado en la oscuridad
secreta de tu cuerpo,
tan cercano al mío,
que cada amanecer tristemente seco,
te remontas, navegante intempestivo,
sobre tu barca lunar más remota.

sábado, 22 de fevereiro de 2014

Uma poesia do poeta Ernesto Cardenal:

Salmo 1

Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente