Uma pesia da poetisa hondurenha Aleyda Romero:
DUNCAN.
Me mirás como sólo vos
podés mirarme:
fijo,
largo,
tendido.
Esperás una caricia
para entregarte todo,
ternura incondicional,
silencio perfecto,
amor sin pretensiones.
Lluvia de pelos y cariño,
huracanes de entendidos,
fiel a mi tristeza,
invisible a mi ira.
Inmune a los surcos del tiempo
a las carcajadas y al llanto.
Dolor escondido,
para que nadie sufra.
Mi Duncan, desafiando la vida
desde su mundo perruno.
terça-feira, 25 de fevereiro de 2014
segunda-feira, 24 de fevereiro de 2014
Reponho uma poesia do poemário O canto em mim:
Granada
Preciosa y
suspensa en el aire
asi es Granada.
La Sierra Nevada
te mira
y en su mirada
van tus glorias antiguas.
Eres roja en
Alhambra
y luego verde a
la orija de tu Vega
donde el Geni el
Darro y el Beiro
te dan su liquido
beso.
Asi es Granada, y
la Sierra Nevada
te lleva a sus
cumbres
y las nieves se
vuelven rojas.
António Eduardo Lico
domingo, 23 de fevereiro de 2014
Reponho uma poesia do poemário O canto em mim:
Os Faunos deixaram os jardins
Nos jardins das cidades não há Faunos
há flores, relvas, árvores,
por vezes melros,
e nenhuma ninfa.
Os deuses antigos
já não gostam dos jardins que lhes dão,
um a um, foram-se embora
e já não há Faunos nos jardins das cidades.
António Eduardo Lico
Uma poesia da poetisa de El Salvador Abigail Guerrero:
VERSOS DEL MAR
Sueño
Algunas veces sueño
que una fresca lluvia de rocío,
cual un beso dulce y frío,
me desnuda la boca
y solo entonces, desemboca
tu secreto caudal marino
te sumerges en el cieno de mi arena
y amanezco anegada en el voraz
oleaje de tu aliento,
macerado en el olor salobre de un hechizo,
conjurado en la oscuridad
secreta de tu cuerpo,
tan cercano al mío,
que cada amanecer tristemente seco,
te remontas, navegante intempestivo,
sobre tu barca lunar más remota.
VERSOS DEL MAR
Sueño
Algunas veces sueño
que una fresca lluvia de rocío,
cual un beso dulce y frío,
me desnuda la boca
y solo entonces, desemboca
tu secreto caudal marino
te sumerges en el cieno de mi arena
y amanezco anegada en el voraz
oleaje de tu aliento,
macerado en el olor salobre de un hechizo,
conjurado en la oscuridad
secreta de tu cuerpo,
tan cercano al mío,
que cada amanecer tristemente seco,
te remontas, navegante intempestivo,
sobre tu barca lunar más remota.
sábado, 22 de fevereiro de 2014
Uma poesia do poeta Ernesto Cardenal:
Salmo 1
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente
Salmo 1
Bienaventurado el hombre que no sigue las consignas del Partido
ni asiste a sus mítines
ni se sienta en la mesa con los gangsters
ni con los Generales en el Consejo de Guerra
Bienaventurado el hombre que no espía a su hermano
ni delata a su compañero de colegio
Bienaventurado el hombre que no lee los anuncios comerciales
ni escucha sus radios
ni cree en sus slogans
Será como un árbol plantado junto a una fuente
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