sábado, 12 de abril de 2014

Uma poesia da poetisa salvadorenha Mercedes Durand:

Vengo del viento

Vengo del viento azul
Donde el jacinto
Sorprende en su temblor al lirio de agua.
Vengo en el viento
Y con el viento traigo
La voz delgada del Guarajambala,
El eco acantarado del Sumpul,
El dialecto azulino del Jibia
Y la música en flor del viejo río.
Del río de las barbas de esmeralda,
Del río que se extiende por los valles,
Del río que amortaja a los cadáveres,
Del río de la luz en las entrañas,
Del río viejo,
Del río sangre,
Del río indio,
Del río padre,
Del río río,
Del río Lempa…
Vengo en el viento
Y con el viento traigo
Suspiros de copal,
Aire de bálsamo,
Guirnaldas de esquinsuche
Y aliento de cacao…
Vengo del viento
Y con el viento traigo
La oscura ramazón de los caobos,
El canto melancólico del guauce,
La auora vegetal del maquilíshuat,
El jacamar y su plumaje huraño…
Vengo del viento
Y con el viento traigo
Un corazón de viento huracanado…

sexta-feira, 11 de abril de 2014

Reponho uma poesia do poemário Amanhecer obscuro:

Tuve amor y tengo honor.
Esto es cuanto sé de mi.

(Calderón De La Barca)


Um poema stalinista

Velhos (e novos) trotskistas
gritam com vozes aflautadas
que os stalinistas são muito maus.
Jovens intelectuais trotskistas
sonham, em segredo ser possuídas
por velhos e empedernidos stalinistas.
Os velhos (e novos) trotskistas
gritam sempre com vozes aflautadas,
e gostam de fingir que sabem tudo.
Até fingem que sabem geografia!
Um velho trotskista, Wolfowitz,
 (não faltará quem diga que é novo)
mais polaco que americano, contudo americano,
(os polacos gostam de ser americanos),
Que o diga Brzezinski!
Dizia (Wolfowitz): eu sei onde é o Afeganistão!
O Afeganistão é a nossa geografia,
Queremos o Indo Kush! E a Ásia Central!
Ungiu de trotskismo, Cheney e Rumsfeld.
Bush não fui ungido.
Foi ungido noutra internacional;
Escapou por pouco à unção de Wolfowitz.
Verão como a Babilónia
faz parte da mossa geografia,
eu sou Nabucodonosor,
e vou reconstruir os jardins suspensos
e vou tornar trostkista o Afeganistão,
clamava com voz de Quarta Internacional!
Alexandre, O Grande Alexandre
Devia ignorar por completo
Os delicados meandros da Revolução Permanente,
E deve ser um dos precursores do stalinismo;
para além de tudo, venceu no Indo Kush.
Genghis Khan, esse soldado alado da estepe
devia ser completamente ignorante
das magnas assembleias da Quarta Internacional
e dos intelectuais de barbichas e óculos,
pois venceu no Afeganistão, e chegou à Hungria;
o que diria Lukacs se fosse vivo!
O que diriam os velhos e graves filósofos,
Perceptores de Alexandre?
Vou deixar a gravidade destes versos
e vou fazer como os velhos poetas:
cantar as flores, o vinho, e as mulheres:
com o tempo, escolho a ordem certa.

António Eduardo Lico
Uma poesia da poetisa colombiana Consuelo Hernández:

Festín de los cuatro elementos

El viento abre sus fauces y respira.

Hambre tienes ¡Oh viento!
hambre de vidas
de mujeres y hombres que aderecen tu mesa
silencia al pájaro en el monte más alto
multiplicas los muertos y cosechas olvidos.

Hambre tienes ¡Oh tierra!
hambre de espacio
de carne de todas las especies
y te alías al viento que le brinda alimento.

Hambre tienes ¡Oh río!
hambre de gritos de horror
de patadas de ahogados
de curvas desnudas
del ojos con mirar indefenso
mientras les siegas la vida.

He visto en llamas el volcán
las ruinas que deja el huracán
los cementerios que improvisa el terremoto
siento algo incontenible en la garganta...

¡Su fiesta es la feria de la muerte!
e invitaba a un río que se antojaba otro
delineaba nuevo curso pavoroso.

Ya no veré más a María
sirviendo una sopa en Chinandega
ni a Luvina con sus hijos
en su caballo famélico
se ha ido Tony con el Jazz y sus sueños intactos.

Sin develar la aritmética exacta de la vida
en la propia culminación de su festejo
pasa la orgía de los cuatro elementos.

quinta-feira, 10 de abril de 2014

Reponho uma poesia do poemário Amanhecer obscuro:

(A rosa de Hiroxima

..mas oh não se esqueçam
Da rosa da rosa
Da rosa de Hiroxima
A rosa hereditária
A rosa radioativa

Vinicius de Moraes)


Caía do céu, calmamente, segura num paraquedas,
para se fazer rosa mais abaixo.
Ilha de Hondo, delta do rio Ota, Hiroshima!
Sem que o soubesse, Hiroxima, iria render-se
a uma metálica flor que descia do céu
e o seu nome ficaria para sempre escrito
a fogo em todas as flores.
Ai rosa de Hiroxima, rosa de ferro,
rosa sem perfume e sem pétalas,
só nascida em Hiroxima,
como se esperasses por um jardim
em que a chuva é de ruína
e te faz nascer cinzas em vez de pétalas.

António Eduardo Lico
Uma poesia do poeta guatemalteco Alan Mills:

Cierta vez, una mujer vino
y empecé a empezarme
rabioso gustoso de mujer
mujereándose en mí.
El camino fue largo,
largos pasos de saliva, sal,
orines estallando en tinas compartidas,
gritos de turbiedad saciada.
Tanto nervio despuntando noches,
vino derramándose en los vientres
y más abajo.
El recorrido de lenguas debiera serse
la principal materia de la poesía lírica.
Tanta piel caminada, dolor de piernas.
tanto explosionarse,
hacerse costras dulces.

terça-feira, 8 de abril de 2014

Reponho uma poesia do poemário Amanhecer obscuro:

El misterioso Ocidente de Castilla

Castilla y su acidente menor, el altiplano;
algunos prefieren decir
que Castilla es el altiplano.
Si, que el mayor acidente de Castilla
es cuando se acaba el altiplano.
Ah, Castilla, te vuelves sin geografia?
Yo sé, te hace falta Portugal  y su famosa gente;
son 89.000 Km quadrados de geografia
que puedes mirar de tus alturas.
Tu luna es la luna castellana
y cuando pasa la frontera
luego vuelve portuguesa
es la luna portuguesa
asi, es la geografia, y la luna
también pasa la raya.
lunita rayana de todas las noches,
escondida, pasas la raya
e luego eres portuguesa.
Lunita rayana, olvida Castilla
y da tu luz de plata
a tu misterioso Ocidente.

Antonio Eduardo Lico
Uma poesia do poeta argentino Antonio Cali:

Hoy, me parece importante el árbol de enfrente
saliendo de la tierra tierna del mundo,
mientras sus raíces siguen enquistadas
como un ancla buscando también su agua.
Hoy, creo que ese árbol de enfrente tiene la bondad del pan.
A través de la ventana no puedo explicarme tanto misterio.
Por eso resisto, agarrado, a este pocillo de café.